
Fui uno de los millones de personas del mundo entero que se emocionó con la elección del presidente Obama en Estados Unidos.
El momento había cambiado, “lo que la gente quiere”, había cambiado. Las nuevas generaciones finalmente se expresaron y una vez más decidieron cambiar el curso de la historia. Ya conocía ese sentimiento en mi piel; muy bien lo expresó Alejandro Guillé desde Chicago cuando dijo “esto se parece al triunfo del No a Pinochet”. Hay momentos sicosociales que convulsionan a grandes conjuntos humanos y cuando somos parte de ellos, esa vibración nos golpea en todo nuestro ser. Lo recordaba del plebiscito en Chile, lo recordaba el día que ganó Salvador Allende y también en Sucre cuando hace pocos años presencié la instalación de la Asamblea Constituyente en Bolivia.
En este mundo ya nada está aislado, todo se relaciona con todo en un sistema de mucha complejidad. Los factores de crisis son múltiples y nos enfrentamos a una crisis estructural del sistema y no sólo a una crisis financiera, no sólo a una crisis de recursos energéticos, no sólo a una crisis medio ambiental, no sólo a una crisis por la migración de multitudes a los centros urbanos con mayor disponibilidad de recursos, no solo a un fundamentalismo creciente, etc. El problema más serio que enfrenta el presidente Obama es que todo este cuadro de crisis han proliferado las armas nucleares con poder de destrucción masiva y hoy las ojivas nucleares están repartidas por el mundo y la facilidad de fabricarlas permite el acceso a ellas a cualquier país que lo desee. Es un mundo muy distinto al de la guerra fría en que bastaba que dos colosos se pusieran de acuerdo para bajar la tensión mundial.
Barak Obama tiene una oportunidad para dar un cambio de rumbo en la política exterior de Estados Unidos y producir una distensión mundial que aleje al planeta de los peligros actuales. Para ello tendría que retirar las tropas estadounidenses de todos los territorios invadidos, incluidos Irak y Afganistán, retirar los radares antimisiles de Chequia y tomar la iniciativa en un acuerdo de desarme nuclear progresivo y proporcional a nivel mundial.
Las presiones de los poderes financieros-armamentistas para evitar esto serán enormes por eso el presidente Obama debe actuar rápido antes que está posibilidad quede cerrada. Pero si lo hace, si retira las tropas de los territorios invadidos, si suspende el plan de guerra espacial y se pone a la vanguardia de un acuerdo de desarme nuclear mundial, se ganará el corazón de los jóvenes del mundo y el liderazgo de Estados Unidos resurgirá con nuevos bríos.
La región conocida hoy como Bolivia, siempre se caracterizó por la permanente generación de movimientos sociales de base, como un fenómeno de fuerte insurrección frente al feroz atropello que viene sufriendo ese pueblo desde antes de configurarse como estado nacional. | Por Néstor Elias  |
Sin dudas uno de los rincones más empobrecidos y maltratados de toda latinoamérica.
Su gente, en su mayoría indígena, sabe de la exclusión social, de marginación por siglos y de resistir frente a la opresión. Así lograron llevar al primer presidente indígena del continente a la presidencia de la nación, Evo Morales. Un nuevo proceso sin dudas, se inició en Bolivia y con él en toda la región. Este proceso no ha hecho más que llevar a los puntos de decisión política, el trabajo de décadas enteras que cientos de movimientos sociales bolivianos pusieron en marcha en pos de una vida digna. Insurrectos, disciplinados y de una increíble variedad ideológica los movimientos sociales bolivianos son una realidad constante por donde pasa la vida. Hoy dichos movimientos se multiplican por todo el país en especial en aquellos departamentos que han asumido el rol de representar a los intereses particulares de los partidos conservadores que han depositado a Bolivia en el colapso social más doloroso de toda su historia. Allí miles de bolivianos se están organizando en reacción a las permanentes políticas de injerencia norteamericana a las que reconocen como responsables del atropello más feroz que se ha instalado en su tierra en el último siglo. Pese al apoyo mayoritario que logran los opositores a Morales en esa llamada media luna, no han logrado desarticular la participación popular y el desarrollo de los movimientos sociales que desde los sectores más precarizados se articulan y crecen.
La Casa Blanca insiste en colocar al presidente Morales dentro del eje del mal y no ahorra en palabras para señalarlo como uno de los más grandes terroristas de la región. Obviamente cuando los dueños de la mentira y el horror mencionan esa palabra producen lo contrario de lo que quieren producir, que es amedrentar y disminuir el poder de dicho emergente social. Desde el inicio del proceso de cambio en Bolivia se ha duplicado la cantidad de movimientos sociales en todo el país y su influencia está siendo vital a la hora de plasmar una nueva constitución nacional que permite terminar con las asimetrías sociales existentes por años y que fueran el sostén ejecutivo de los denominados partidos de la oposición a Morales, incluidos algunos que rozan posiciones de izquierda y que alguna vez han estado cerca del MAS. También se puede verificar el error estratégico de Washington en su política de injerencia cuando tras casi tres años de gobierno un referéndum revocatorio convocado desde el mismo gobierno boliviano le agrega al presidente Morales más de 13 puntos por encima de aquel histórico resultado electoral del 53,3 % con el que asumiera el cargo de presidente en enero de 2006.
Es claro el rol que juegan los estados cuando impulsados desde los movimientos sociales se proyectan como el sostén firme de todo proceso revolucionario.
¿Podrá Evo Morales y su organización sostener el cambio impulsado, frente a los grandes intereses sectoriales e imperiales que se combinan para derrocarlo? Es difícil precisar una respuesta al respecto. Los procesos humanos y políticos dependen siempre de innumerables variables que se conjugan de modos diversos según se vaya poniendo en juego el mismo proceso. Sí podríamos sugerir una delgada línea de confianza en el futuro de inclusión al que aspiran millones de bolivianos y latinoamericanos, sí consideramos el hecho inequívoco del surgimiento del presidente Morales como líder social de toda la región. Su base, los movimientos sociales como sostén de una idea, un sentimiento compartido y una necesidad expresada en el estilo de vida que impulsa a miles de líderes sociales por todo el continente y que avanzan más allá del mundo de los grandes medios masivos y la pretendida manipulación comunicacional, son el desarrollo mismo del fenómeno del cambio. Así como con la muerte de Túpac Amaru no se logró erradicar a las comunidades indígenas, no parece posible hoy que acusando a Evo Morales Aima de terrorista desde el centro del verdadero terrorismo mundial (léase el Imperio estadounidense), se pueda hacer tropezar este proceso revolucionario cuyo símbolo principal es el presidente Morales pero que sin dudas tiene el motor en sus movimientos sociales de insurgencia popular, que han logrado llevar a una constitución nacional cosas tan elementales como la distribución de la tierra y la riqueza, la consideración legal de todas las etnias y sus lenguas,y destrabaron muchas de las trampas de la concentración del poder que permitía y estimulaba las profundas desigualdades sociales en términos de educación, salud, vivienda y derechos civiles.
La segunda pregunta que surge entonces es, ¿si este proceso avanza y se profundiza será un nuevo traspié, quizás irreversible, para el poder de los Estados Unidos en la región? Probablemente. Lo que es seguro es que su sistema de ejercer el terrorismo económico y político en toda la región se verá afectado. Ya hemos visto como se puede desafiar al imperio al punto de echar a su embajador y lejos de sentir las represalias (que las hay) por semejante “acto terrorista”, se multiplicaron los estados que consideraron tal decisión como un modo de frenar la injerencia sin control que el poder del norte impone a toda latinoamérica.
Cuando el estado responde a las necesidades que surgen desde abajo, es decir a las necesidades del pueblo, se profundiza para el conjunto el proceso revolucionario. Proceso que los poderosos suelen llamar terrorista.
nacion humana

Con la presencia de integrantes del movimiento humanista, Paulina Rojas y Sergio Lagos Tapia en la Radio de la Universidad de Antofagasta, se lleva a cabo el lanzamiento oficial de la marcha mundial por la paz, en la comuna de antofagasta.
Esta iniciativa que recorrera 90 países, en los cinco continentes, llega antofagasta en el mes de diciembre, comenzando en nueva zelanda el día 2 de octubre culminando en el parque punta de vacas el 2 de enero de 2010.
¿Que es la marcha mundial?
Es una iniciativa impulsada por Mundo sin Guerras, organismo del movimiento humanista que trabaja por más de 15 años en el campo del pacifismo y la no-violencia.
Esta marcha contará con un equipo de 100 personas de distintas nacionalidades que recorrera mas de 160.000 km. en 90 paises por todo el mundo.
En Cada localidad que pase la marcha mundial surgirán distintas iniciativas como foros conferencias, actividades culturales, deportivas etc.
En Chile la marcha mundial pasará por 3 ciudades; Arica, Antofagasta, Santiago, en la que ya han surgido distintas iniciativas orientadas a la marcha mundial y a la no-violencia.
En Antofagasta hemos lanzado oficialmente la marcha mundial, en la radio de la universiadad de antofagasta, por lo que desde ya comenzamos a concretar acciones para esperar la marcha mundial, para ésto extendemos una amplia invitación a todos los sectores, personalidades y autoridades locales para que se sumen a ésta iniciativa.
Equipo Marcha Mundial Antofagasta
CIERRE III FORO HUMANISTA LATINOAMERICANO
El Vocero del Nuevo Humanismo para América Latina Tomas Hirsch fué el encargado de cerrar la tercera edición del Foro Humanista Latinoamericano. Luego de leer las conclusiones, Hirsch anunció "la próxima edición será luego de la Marcha Mundial, en el 2010, en la querida Colombia"
Nuevamente el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la UBA, lucia colmada. Como el pasado jueves en la inauguración el acto de cierre del III Foro Humanista Latinoamericano, contó con todos los ingredientes de la cultura humanista: diversidad, alegria, calidez, etc.
Los mismos presentadores que hace dos dias dieron inicio a la nueva edición del evento, se encargaron de anunciar el cierre. Entre los presentes se encontraba la Presidenta del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación) María José Lubertino, el Economista Csrlos Heller, el Vocero del Humanismo en Europa, Giorgio Schultze, el Presidente de la Fundación Mundo Sin Guerras, Rafael De La Rubia.
Fué Giorgio Schultze quien anunció que la lucha no violenta de los humanistas checos habia logrado su objetivo, ya que el parlamento de ese país no logró la mayoría necesaria para aprobar la instalación de un escudo de misiles de bandera estadounidense.
Previamente se emitió en la pantalla gigante montada en el Aula Magna un clip muy bien editado con las conclusiones de las mas de veinte mesas que funcionaron en las distntas Aulas de la Facultad de Ciencias Económicas. Mesas tan diversas, como pueblos originarios, violencia en el deporte, medios de comunicación o diversidad sexual, entre otras. En pocos minutos se pudo tener una imagen global del trabajo realizado en el Foro.
Tomas Hirsch leyó las conclusiones y con una ovación de fondo anunció el país anfirtrion del próximo Foro Humanista Latinoamericano.
Finalmente Rafael De La Rubia, hizo la presentación oficial de la Primera Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, detallando las iniciativas, las adhesiones y todo lo que se ha hecho en solo cuatro meses. Un video cerró la presentación de la Marcha:
Finalmente los presentadores saludaron a los presentes y anunciaron "amaneció Latinoamérica".